viernes, 12 de febrero de 2010

Valiente Carta del primer ministro australiano. (Islam, Oriente Medio. 24)

Da gusto escuchar hablar claro a un político sin el temor a lo políticamente correcto. Aquí en Europa es complicado oir algo así, porque o eres destituido del cargo como ha pasado reciéntemente en Alemania o llevado a juicio como está ocurriendo en Holanda.

El que fuera Primer Ministro de Australia, John Howard, es referencia para millones de ciudadanos que coinciden claramente con el contenido del discurso que reproduzco a continuación.
Les dijo a los musulmanes que quieran vivir bajo la ley Sharia islámica (esa que impone el velo en la mujer, permite la pederastia casándote con niñas de 6 años a hombre de 80, condenan a muerte a homosexuales o mujeres infieles...y que cada vez va ganando terreno en Occidente) que se marchen de Australia, en momentos en que el gobierno se encuentra aislando a posibles grupos radicales que podrían lanzar ataques terroristas contra el pueblo de esa isla-continente en un futuro:


'Los que tienen que adaptarse al llegar a un nuevo país son los inmigrantes, no los australianos”, expresó con firmeza el mandatario. “Y si no les gusta, que se vayan. Estoy harto de que esta nación siempre se esté preocupando de no ofender a otras culturas o a otros individuos. Desde el ataque terrorista en Bali, hemos experimentado un incremento de patriotismo entre los australianos”. 'Nuestra cultura se ha desarrollado sobre siglos de luchas, pruebas y victorias de millones de hombres y mujeres que vinieron aquí en busca de libertad', agregó Howard. “Aquí hablamos inglés fundamentalmente”, dijo el primer ministro en un momento de su enérgico discurso. “No hablamos árabe, chino, español, ruso, japonés ni ninguna otra lengua. Por lo tanto, si los inmigrantes quieren convertirse en parte de esta sociedad, ¡que aprendan nuestro idioma!' El mandatario continuó diciendo que la mayoría de los australianos son cristianos. “Esto no es un ala política ni un juego político. Se trata de una verdad, de hombres y mujeres cristianos que fundaron esta nación basados en principios cristianos, lo cual está bien documentado en todos nuestros libros. Por lo tanto, es completamente adecuado demostrar nuestra fe cristiana en las paredes de las escuelas. Si Cristo les ofende, entonces les sugiero que busquen otra parte del mundo para vivir, porque Dios y Jesucristo son parte de nuestra cultura”. “Toleraremos vuestras creencias, pero tienen que aceptar las nuestras para poder vivir en armonía y paz junto a nosotros”, advirtió Howard. “Este es nuestro país, nuestra patria, y estas son nuestras costumbres y estilo de vida. Permitiremos a todos que disfruten de lo nuestro, pero cuando dejen de quejarse, de lloriquear y de protestar contra nuestra bandera, nuestro compromiso nacionalista, nuestras creencias cristianas o nuestro modo de vida. Les recomiendo encarecidamente que aprovechen la gran oportunidad de libertad que tienen en Australia. ¡Aquí tienen el derecho de irse a donde más les convenga!” “A quienes no les guste cómo vivimos los australianos”, prosiguió Howard. “Tienen la libertad de marcharse. Nosotros no los obligamos a venir. Ustedes pidieron emigrar aquí, así que ya es hora de que acepten al país que los aceptó”.

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